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jueves, 28 de noviembre de 2013

EL SENSUAL ENCANTO DE BESAR


Dicen los que saben,  que la sensación del primer beso, es una de las experiencias más recordadas de una persona, inclusive más recordada que  la primera relación sexual. Y seguramente más de uno se esté sonriendo al leer esto.

El beso es probablemente,  la forma más sensual del juego amoroso.

El beso atrae a casi todos en la cultura occidental. Besar es una actividad humana normal, que permite en algunos casos continuar hacia algo más íntimo. En ciertas encuestas, muchas mujeres afirman que consideraban mayor el placer sentido al besar que el experimentado en otro tipo de actividad sexual. Y sin embargo, sobre todo en parejas de larga data, se escuchan quejas de que no existen suficientes besos en la vida cotidiana.

¿Es que acaso hay que besarse más?

Se cree que el beso es muy importante para crear un vínculo de pareja. En un articulo publicado en la revista Archives of Sexual Behavior, los autores plantearon tres hipótesis en torno a la utilidad del beso: para juzgar a la pareja potencial, para mantener la pareja una vez formada o para facilitar la excitación antes del sexo.

Los labios tienen terminaciones nerviosas que brindan una sensación agradable al besar. Durante un beso, se libera oxitocina, una hormona que genera una fuerte sensación de apego, que une de alguna manera a una persona con otra. Besarse de manera habitual es una forma de mantenerse conectado y cerca de la otra persona, justamente porque se libera oxitocina.

El deseo de besar hasta tiene un nombre científico: FILEMAMANIA. Siempre queremos más porque el beso es una droga natural, ya que el cerebro,  es adicto a la oxitocina que se produce cada vez que nos besamos y que influye en el enamoramiento, orgasmo y amamantamiento. Asociada siempre con la afectividad, la ternura, y el acercamiento.

La serotonina que se desprende al juntar nuestros labios con los de otra persona, es similar a la que se observa en personas con trastorno obsesivo compulsivo, algo que explicaría algunos comportamientos de los enamorados.  La dopamina también se libera con el beso, y con todas las experiencias novedosas, y puede causar insomnio o falta de apetito. Ni hablar de las endorfinas que se ponen juego, que ayudan a combatir el desánimo y el "bajón".

Las pulsaciones suben de 60 hasta 130......... se activan hasta 30 músculos faciales........ dicen que se queman hasta 15 calorías......... se libera adrenalina, baja la tasa de colesterol......... quieren más razones ?

Las mujeres en general, piensan en los besos como más relacionados con el fortalecimiento de la pareja y alejados de la posibilidad posterior a una relación sexual. Para el varón es más algo previo a lo que va a suceder después.

Alguna vez me dijeron que el beso es un contrato en silencio.  Bueno, en la Edad Media, el beso tenía valor de contrato, para sellar el juramento de fidelidad mutua entre el señor y su vasallo, ambos se daban un beso en la boca. El significado del beso se remonta a tiempos antiquísimo, se dice que la costumbre nace en la prehistoria, con las madres que alimentaban a sus bebés dándoles con la boca los alimentos ya masticados. Así como otras teorías sostienen que el beso es una prolongación de la lactancia.

No existe una manera "correcta" de besar, el beso se crea de a dos. Para las parejas de muchos años, no pierdan de vista la importancia de besarse cotidianamente, recreando besos como si fueran los primeros.  Como si tu amado fuera un extraño al que estás por conocer. Descubrirse en nuevas formas. Y por qué no, fundar en pareja una nueva Academia de Besos.........

LIC. MARÍA ESTER ANTELO

miércoles, 20 de noviembre de 2013

"CUANDO NO TENGO GANAS"...................... DESEO SEXUAL HIPOACTIVO



En reuniones de mujeres, suelen preguntar con bastante frecuencia..... ¿ qué pasa cuando se instala la rutina y ya " no tenemos las mismas ganas"? . ¿ Es posible evitar la baja del deseo? ¿ Cómo hacer para escapar de la monotonía?
Probablemente la clave esté en entender que tu deseo depende mucho más de vos, mucho más de lo que estás dispuesta a creer.
¿Cómo definimos deseo sexual? sencillamente, como  TENER GANAS de iniciar un contacto corporal erótico.
Se entiende como deseo sexual hipoactivo a la disminución o ausencia de fantasías y deseos de actividad sexual en forma persistente y recurrente. Es decir, los problemas de deseo sexual son aquellos que afectan a la motivación o interés sexual.
El deseo sexual hipoactivo o bajo deseo sexual es uno de los problemas sexuales más frecuentes en nuestra sociedad actual.
Puede ser  que nunca se ha sentido mucho interés o deseo sexual o que  la persona solía sentir deseo sexual, pero ya no lo tiene. El bajo deseo sexual puede ser hacia la pareja (interes en otras personas, pero no en su pareja) o puede ser generalizada (no existe interes sexual en nadie). En la forma extrema de aversión sexual, la persona no sólo carece de deseo sexual, sino que también puede encontrar el sexo como algo espantoso.

Para hacer el diagnóstico se compara la experiencia anterior con la actual, haciendo una detallada historia sexual del paciente, que permita detectar cambios significativos en su libido.


Hay que diferenciarla de la discrepancia sexual, cuando en una pareja no coinciden las frecuencias. Simplemente puede tratarse de casos donde existen diferentes grados de deseo, pero sin que esto impliquen  problemas reales de deseo sexual.  

La  disminución de la frecuencia  no implica necesariamente una baja en el  deseo sexual. La frecuencia no sirve para medir el deseo.  Tener menos relaciones sexuales no determina siempre un bajo deseo sexual.

La pérdida pasajera del interés por el sexo responde a distintas causas, que pueden ir desde el stress laboral hasta un conflicto de pareja. Pueden existir situaciones de enojo sin resolver, fuentes profundas de angustia, luchas por el poder dentro de la pareja, actitudes antieróticas (rencores, pases de factura);  también puede deberse a situaciones traumáticas (como abortos, accidentes, abusos) .

Son muchas las situaciones que pueden influir: intervenciones quirúrgicas que instalan un sentimiento de desvalorización o baja de autoestima. Algunas fobias sexuales y trastornos de ansiedad. Situaciones de stress. Duelos no elaborados. Fracasos económicos

Hay medicamentos que influyen disminuyendo el deseo, como sedantes, tranquilizantes, antihipertensivos, antidepresivos, drogas cardíacas. El estilo de vida también puede perjudicar al deseo, la falta de ejercicio regular, una mala alimentación, el abuso de alcohol, tabaco, drogas

A veces más que una ausencia de deseo, lo que opera es un mecanismo de desconexión: la líbido no es escasa porque el deseo no se movilice, sino porque los pacientes han aprendido a "desconectarlo", por lo general cuando sienten o anticipan las primeras sensaciones eróticas. A veces, el no disfrutar de la relación lleva a querer evitarla y se genera así un circuito que se retroalimenta.

La rutina también puede ser la causante. Cuando se instala el aburrimiento, suelen disminuir la frecuencia de relaciones con la pareja habitual, pero el deseo puede conservarse normal hacia otras personas. No siempre un aumento de la intimidad de la pareja, determina un aumento de su deseo sexual.

El deseo sexual femenino es más variable que el masculino. Para las mujeres, es importante la intimidad emocional, los estímulos sexuales y las características de la relación amorosa. El funcionamiento sexual femenino es más complejo que el del hombre, y está más afectado por aspectos psicosociales, por ejemplo, satisfacción con el vínculo, con su propia imagen, experiencias sexuales anteriores. Pero por otro lado, la sexualidad femenina está menos condicionada por los factores físicos y orgánicos.

Hay que tener en cuenta también aquellos casos donde la pareja no cumple con las expectativas racionales que ella esperaba para que la seduzca, llevando a un rechazo del acercamiento.

Eso no significa que no existan hombres con escasas o nulas ganas de sexo. Antes la falta de ganas del "macho" se ocultaban, porque se supone que los problemas con la libido son cosas de las mujeres.
Como diría Sylvia de Bejar, algunos hombres suelen basar tu autoestima entre su quehacer laboral y su desempeño en la cama, es decir, entre su billetera y su entrepierna. No es fácil para ellos admitir su falta de ganas, llevan una mochila bastante pesada. Por suerte, empiezan a quitarle la carga, aunque las mujeres todavía colaboramos bastante.

En muchos casos las causas son sexuales: a veces, porque su vida sexual no funciona como él desearía. Cuando un hombre no comprende como evoluciona su cuerpo, no acepta que no responda como antes. Entonces, cuando por el paso del tiempo, se requiere una mayor estimulación física, su erección no es tan firme y la eyaculación es menor, pueden renunciar a la actividad sexual por miedo al "fracaso".

En otros casos, la existencia de una disfunción sexual previa acaba provocando la pérdida de deseo. El sexo vivido como "examen", corriendo detrás de la zanahoria que premia, termina en muchas ocasiones perjudicando la libido.

El deseo se facilita cuando hay atracción física, seducción, y el establecimiento de cierta intimidad. A su vez, el placer obtenido alimenta el deseo y condiciona su búsqueda. Cuanto más se disfruta del sexo, más se piensa en el mismo.

La disminución de la libido puede tomarse como un desafío para buscar nuevas formas de encuentro sexual con la pareja.

Pensar que la pareja puede vivir permanentemente momentos de intensa pasión es una utopía. La pasión inicial decae ante la rutina, las conductas antieróticas, y la falta de sorpresas entre otras cosas.
Jugar, conservar la maravillosa capacidad de jugar, puede ser la clave. El sexo debiera ser el heredero del juego infantil. Quizá es en esto donde residiría la clave. Proponerse siempre y estar dispuestos a recrear la magia.
Como diría Cortázar: "Todo hay que volver a inventarlo, el amor no tiene por qué ser una excepción"


LIC. MARIA ESTER ANTELO
 
Lectura recomendada:
 
DESEO - Sylvia de Bejar
SEXO, MUJER Y FIN DE SIGLO - Laura Caldiz y Diana Resnicoff.

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miércoles, 6 de noviembre de 2013

FELICIDAD



En "Un mundo feliz" de Aldous Huxley, se imagina un lugar del futuro llamado Utopía, en el que no hay que demostrar emociones. Se programa a los individuos para ser felices y disfrutar de la vida. Se les da una droga llamada Somma, que los hace permanentemente felices, además de algunos métodos para mantenerse prácticamente iguales a cuando eran jóvenes. Se impide el desarrollo de la imaginación y las ganas de pensar. No se enseña historia para que el pasado no influencie a las personas a cambiar el presente.

Una cárcel sin muros. Esclavos del sistema de consumo, el entretenimiento y la diversión garantizada. Ofrece recetas para ser feliz como el gran atajo, pensando que es posible una respuesta fácil y rápida para lograrlo, y nos pone a merced de manipuladores que lucran con esto. Y así nos convertimos en presas fáciles de una trampa.

Esta novela es del año 1932.... Hoy, millones de personas creen que hay una fórmula secreta para lograr la felicidad sin dolor y sin esfuerzo. Así, se recurre al "pastillero para no sufrir" que nos aparta de la angustia; se fomenta la idea de rodearse de todo aquello que el dinero pueda comprar y consumir, sin pensar demasiado si lo necesitamos o no.

La verdad es que no existe un delivery que traiga a la puerta de nuestra casa una felicidad a medida y prediseñada. Exige una responsabilidad y un trabajo para ir en su búsqueda, que siempre es dentro de nosotros mismos.

"La felicidad verdadera no se anuncia con carteles luminosos, no llega vestida con traje de lentejuelas, no usa maquillaje, no está envuelta en una música melosa y grandilocuente. La gente feliz sabe que es una experiencia única, profunda e intransferible, que se cuece en un fuego lento y paciente y que esa cocción no está libre de quemaduras".  "La felicidad no se fabrica en serie ni se compra ni se regala. Se forja desde adentro hacia afuera" (Sergio Sinay)

No es posible ser feliz sin hacerse cargo de la propia vida,  sin responsabilizarnos de nuestras elecciones y sus posibles consecuencias. Buscar atajos, atravesar la vida con bastones, impide desarrollar recursos psíquicos y emocionales propios.

Se nos ofrece placer tratando de convercernos que se trata de la felicidad, cuando en realidad el placer es un fin en sí mismo, que se agota una vez alcanzado. Felicidad y placer no son sinónimos. El placer es un objetivo, que al ser alcanzado, dispara una nueva búsqueda. En cambio, la felicidad es consecuencia de un camino recorrido. Al equiparar placer con felicidad corremos el riesgo de crear una fogata que exige ser alimentada eternamente.

Un antiguo relato cuenta sobre una anciana que buscaba una aguja en la calle, debajo de un faro. Los vecinos se ofrecieron a ayudarla, y al darse cuenta que la búsqueda era inútil, le preguntaron a la anciana si estaba segura que había perdido la aguja en ese lugar...... Entonces, ella respondió: no, la perdí en mi cuarto, pero la busco acá porque en mi cuarto está oscuro y acá hay luz.
El corazón del hombre es un camino pedregoso, decía Stephen King.... a veces es necesario internarse en las oscuridades de nuestra alma y no caer hipnotizados ante una "luz" tentadora que nos ofrece soluciones engañosas.

La persona feliz es aquella que sabe que la vida se rige por pares de opuestos: porque existe el dolor, reconoce la vivencia de la alegría. Porque acepta su finitud, puede encontrar un sentido que da valor a su vida. En la vida de cada individuo hay un sentido, un propósito a desentrañar.

En una época donde creemos que solo bienes de consumo nos van a otorgar la felicidad.... una cirugía plástica, un nuevo auto, una tarjeta de crédito abultada, es casi una herejía proponer que la felicidad depende de nosotros, que tenemos que trabajar por ella, que nada nos garantiza la felicidad eterna. Y es vital la actitud con que afrontamos nuestra vida.

La verdadera infelicidad es la de una vida sin sentido. Y el sentido de nuestra vida no puede ser descubierto por nadie más que por quién lo vive. Una vida responsable es una vida que da respuestas. La puerta de la felicidad siempre se abre desde adentro.

Felicidad y responsabilidad van de la mano. Lo otro es una armonía ficticia.

Si no está en tus manos cambiar una situación que te produce dolor, siempre podrás escoger la actitud con la que afrontes ese sufrimiento (Victor Frankl). De eso se trata, de escoger la actitud. La flexibilidad con la que nos manejamos en la vida, habla de nuestras herramientas para enfrentar adversidades, momentos difíciles, una cualidad de la salud mental que nos aleja de las opciones rígidas. La plasticidad, la creatividad que nos permite tomar un camino nuevo y distinto a los problemas que se avecinan, allí donde lo viejo ya no dio respuestas.

La resiliencia habla de la capacidad de los materiales inertes para volver al estado del que partieron. Es la capacidad de salir de un problema no por los mismos caminos que nos llevaron a él, sino dando un salto, inventando soluciones singulares, propias de cada individuo y de cada situación. Y poder dar el salto, además de que implica poseer un monto de energía y esperanza en la posibilidad de éxito, alimenta la autoestima, la autonomía y la creatividad.

La felicidad es la consecuencia de una vida vivida, de las actitudes y el modo en cómo la abordamos. Y también, de conservar la capacidad de maravillarse.


LIC. MARIA ESTER ANTELO
 
 
Lectura recomendada
La felicidad como elección (Sergio Sinay)
De felicidad también se vive (José Eduardo Abadi)
 


lunes, 7 de octubre de 2013

FANTASIAS AL SERVICIO DEL PLACER SEXUAL


"La fantasía sexual es un ensueño, imágenes que nos acercan al placer, a lo vital y energético, que pueden llevarnos a un funcionamiento sexual sano y exitoso; son fantasías, no el producto de una mente enferma, deseos frustrados y agresivos o instintos criminales, sino una elaboración personal  e íntima de nuestra peculiar sexualidad, que nos permite trascender los límites rígidos y coercitivos que nos impone nuestro entorno sociocultural, que entre clasificaciones y rótulos pretende discriminar entre lo bueno y lo malo, sano e insano, olvidándose de lo más nuestro y positivo, nuestra individualidad, que nos permite ser personas independientes y únicas, y estar al mismo tiempo en comunión con los demás; las fantasías sexuales son uno de los pocos caminos que nos permiten ser libres" (Mancini)

Importante actividad erótica que permite trascender la limitada realidad (Flores Colombino)

La nueva definición de sexualidad de la Organización Panamericana de la Salud (OPS-OMS-WAS 2002) incluye a las fantasías entre las manifestaciones principales de la sexualidad. "La fantasía es a la sexualidad lo que la respiración es a la vida". Esta capacidad de fantasear diferencia a los humanos de los animales.

En sus fantasías, las personas pueden afrontar y superar los conflictos que anticipan y muchas veces sirve como medio para huir de las dificultades a las que teme cuando entabla relaciones amorosas. Posiblemente por esta vía, una persona que se sienta derrotada busque un triunfo sustitutivo.

Por ejemplo, mientras se masturban las personas pueden combinar las mágicas satisfacciones de la fantasía con la agradable estimulación física, y así, la fantasía provoca una reacción sexual y la culminación refuerza el posterior uso de la misma. ´La fantasía masturbatoria puede convertirse en un vehículo de instrospección y de resolución de conflictos, al favorecer la deshinibición.

Helen Kaplan mencionaba los tres mayores afrodisíacos: fantasías, tiempo y amor. Pensando el afrodisíaco como la sustancias capaz de excitar el deseo sexual o impulsarlo, las fantasías pueden ser el comienzo del deseo, el combustible necesario para darle arranque.

Flores Colombino habla de la diferencia entre sueño, ensueño y fantasía.

El sueño es una necesidad fisiológica en el que el durmiente se aísla de las excitaciones externas. El sueño trae a nuestra mente dormida los recuerdos inconscientes y las fantasías inconscientes, aún las más temidas o rechazadas cuando estamos despiertos, porque el sueño permite un debilitamiento de las defensas y de las censuras y el contenido de lo soñado realiza por lo general alucinatoriamente un deseo. El sueño es una solución de compromiso, posee un contenido manifiesto y otro latente, como dos lenguajes distintos que expresan la misma idea.

Los sueños diurnos o ensueños, se parecen pero no son iguales a los sueños del dormir, pues procuran una satisfacción independiente de la realidad. Tratan de compensar los aspectos desagradables o frustrantes de la realidad, mediante sustituciones y desplazamientos que sustituyen lo no querido. Situaciones que desea y que no puede alcanzar en la realidad.

La fantasía es ya el pensamiento no seguido de la acción. Una actividad mental fundamental cuyo motor es el deseo no satisfecho en la realidad y que apunta a satisfacerlo. Los proyectos concientes también son fantasías que sustituyen a la realidad, pero pueden anticipar la acción, afinarla en el regodeo íntimo de lo que puede suceder en los hechos, edulcora y anticipa gozosamente la acción. Desde luego, los ensueños y los proyectos incrementan el deseo sexual.

Según Fenichel, hay dos tipos de fantasías: la fantasía creadora, que prepara de alguna manera toda acción posterior, y la fantasía de los sueños diurnos, refugio de los deseos que no pueden cumplirse y sustituye a la acción. Es decir, en la primera, la fantasía estimula el deseo, y en la segunda, canaliza el deseo.

Para Freud, las fantasías conscientes o sueños diurnos, son escenas, episodios que el sujeto se forja y se narra a sí mismo en estado de vigilia. Las fantasías sexuales, al igual que los sueños nocturnos son realizaciones de deseos y al igual que los sueños, disfrutan de una cierta indulgencia de la censura para con sus creaciones.

Un elemento central que caracteriza a la fantasía y la diferencia de los sueños es la habilidad de controlar en la imaginación exactamente lo que sucede. Siempre resultan los sueños más caóticos al contarlos pero también menos peligrosos, porque están fuera de la actividad conciente del sujeto. En el sueño somos impunes, y en las fantasías? Muchas veces son difíciles de admitir , por cuestiones morales , o por temor a ser entendida como infidelidad en el pensamiento.

Todos los terapeutas sexuales tenemos pacientes que declaran no tener fantasías sexuales. Es muy frecuente en mujeres con bajo deseo sexual. En estos casos, deberíamos concluir que si tienen fantasías, pero no permiten que de manera voluntaria afloren, porque sus barreras inhibitorias no permiten aceptarlas.

Las fantasías permiten:

Intensificar el placer sexual
Sustituyen la realidad, hacen posible lo imposible en un plano imaginario.
La fantasía sexual permite realizar los deseos insatisfechos.
La fantasía puede llevar la imaginación hasta la plena satisfacción.

La fantasía no tiene límites, es todopoderosa, puede pasar de todo, incluso lo malo, porque hay fantasías sexuales excitatorias y también inhibitorias.

"La fantasía sexual capacita a todo individuo, potencial o efectivamente, para vivir en forma de imágenes un universo de posibilidades y alternativas eróticas" (Mancini)

La fantasía nos permite desarrollar nuestra creatividad, es propio de la condición humana y no está relacionada con la patología. La imaginación no tiene límites y esto refleja la riqueza de la mente humana.

A esta duda, se suma el miedo a que sean interpretadas como una infidelidad y viene acompañadas de un sentimiento de culpa. Equiparando un "pecado del acto" a un "pecado del pensamiento". Son vistas como malos pensamientos y difíciles de admitir, porque implicaría aceptar la trasgresión.

Personalmente, creo que en algunos casos, no es necesaria la confesión de todas las fantasías a nuestra pareja. Para algunos puede enriquecer la vida en común, pero para otros, puede despertar fantasmas. La decisión es personal, después de todo, forma parte de nuestra intimidad y enriquecen nuestra vida sexual.

Para la sexología la fantasía sexual es un instrumento válido para el tratamiento del bajo deseo sexual y en el caso de algunas disfunciones sexual. Nos permite trascender nuestra realidad y poder desobedecer a ciertos preceptos morales, sociales y culturales.

Y en el caso de aquellos que sólo pueden vivir sus deseos en fantasías, que huyen de una realidad poco placentera, poder dar recursos para poder asumir una auténtica responsabilidad en la satisfacción de sus deseos.

LIC. MARIA ESTER ANTELO
 
 
Lectura recomendada:
 
Fantasías sexuales: el límite de lo real (Andrés Flores Colombino)


sábado, 5 de octubre de 2013

SWINGERS - SEXO SOCIAL RECREATIVO




SWINGERS

SEXO SOCIAL RECREATIVO


La palabra swinger se deriva del verbo inglés “to swing” que significa balance, libertad de movimientos, oscilación: swing, por lo tanto, es aquella persona con amplio criterio, que decide ejercer su libertad de acción en lo que respecta a su vida sexual. Esto incluye el intercambio de pareja, la práctica de sexo en grupo de tres personas o más y todas las variaciones que pueden surgir de ello.

Los swingers se definen a sí mismos como “una pareja que practica el sexo con otra pero sin separarse, en el mismo espacio físico, es decir, trasladando el placer de uno a otro, mirando al ser amado gozar”.

Concepto del que parte la filosofía swinger: “no creen en la propiedad privada de la pareja, no se sienten dueños del cuerpo del otro y por eso se pueden permitir buscar otras fuentes de placer”. Para sostenerlo se necesitaría un diálogo constante, porque la práctica puede detonar ciertos celos y reproches inevitables.

La principal directiva en el intercambio de pareja es “NO” significa no. El rechazo a una proposición sexual no requiere justificación y debe ser siempre respetada. La violación a esta regla, en ocasiones, lleva a la expulsión inmediata. Otras reglas estrictas en muchos clubes de intercambio de pareja es el uso obligatorio de preservativos.

El estilo de vida swinger nació a principios de la Segunda Guerra Mundial (1939) en Filipinas, entre los miembros de alto rango de la United State Air Force; pilotos de élite de las tropas establecidas allí, que estaban junto a sus familias. Su tasa de mortalidad en la guerra era la más alta entre la totalidad de las fuerzas armadas y probablemente debido a esto, la no monogamia entre ellos se hizo común.

Algunos militares, junto a otras mujeres que no siempre eran sus esposas, inventaron un juego que consistía en poner dentro de un sombrero las llaves de sus habitaciones y al azar, intercambiaban sus parejas. De ahí que la cerradura y las llaves forman parte de la simbología del movimiento.

De todas maneras esta práctica es antigua en otras civilizaciones. Los esquimales, por ejemplo, acostumbraban prestar sus mujeres a sus vecinos cuando salían a cazar. El objetivo era la preservación de la mujer que podía no resistir las bajas temperaturas, sin el apoyo de alguien.

Según NASCA (North American Swing Club Association, fundada en 1979) la actividad swinger  uede definirse como sexo social recreativo. Es un encuentro social y sexual con alguien que no es su enamorado, novia o novio, muy diferente de la tradicional relación de pareja de uno a uno y donde el objetivo principal es el sexo recreacional. La actividad puede ocurrir en una fiesta swinger, en un encuentro de pareja a pareja, o con una tercera persona en un trío. Aunque los hombres y mujeres solas también estén incluidos, es principalmente una actividad de parejas.

A la Argentina llegó hace 30 años por iniciativa de un grupo de hombres de clase alta que habían conocido el Club de París, la meca del swinger europeo. Los primeros encuentros fueron en el Delta del Tigre, pero con acceso restringido.

La comunidad que existe en la Argentina está tramitando su personería jurídica ante la justicia para formar la Asociación Argentina de Swingers.

Existe un código en la práctica swinger. Las reglas que siguen son:

1)      La pareja siempre debe estar de acuerdo. Los dos tienen que saber de qué se trata una casa de swing. La sorpresa no vale.

2)      La relación tiene que ser buena. Nadie debe buscar en el swing una solución a las crisis amorosas.

3)      No se debe condenar ninguna fantasía. Además, nadie puede comentar con conocidos lo que sucede allí entre las parejas.

4)      La sutileza es el arma de esta relación. Bastan una mirada o una caricia para sugerir el intercambio. Sentarse cerca también es un buen comienzo.

5)      Todos deben permanecer anónimos. Dentro y fuera de las boites, nadie conoce a nadie. Dar nombres, jamás.

6)      Los hombres no deben ir acompañados por mujeres que no sean su esposa, su novia o una amiga.

7)      Es preciso evitar ser exhibicionista para no causar inhibiciones. Sobre todo, los hombres solteros.

8)      Es apropiado quedarse por lo menos una hora tomando algo o bailando antes de subir a las cabinas del amor.

 

 

En la lectura de distintos testimonios de parejas swinger, aparecen varias ideas centrales. Una de ellas, es que en  el intercambio swinger, sólo se trataría de sexo genital, y así no habría ocasión para desarrollar una relación romántica paralela. Por eso, lo muestran como una especie de vacuna contra la infidelidad, ya esto  permitiría dar rienda suelta al deseo con otras mujeres y hombres, sin poner en riesgo la continuidad de la pareja. De ahí la importancia para ellos que la pareja swinger funcione bien antes de comenzar con esta experiencia, para no quedar atrapado en otro tipo de situaciones románticas que lleven a la ruptura del vínculo

 
Pareciera que se tratara de re contratar nuevamente la unión, preservarlo de la ruptura ante la aparición de una posible infidelidad, y de este modo, se buscaría en el intercambio una vía de escape de la rutina. Para ellos, sería una manera de reinventarse en la cama, teniendo como premisa la presencia del cónyuge, y así no sería entendida como adulterio.


La diferencia que sostienen tener con los matrimonios abiertos, es que éstos se toman una libertad absoluta en el plano sexual y esto genera riesgos….como los celos que se despiertan al pensar que no saben con exactitud todo lo que hizo en la salida con un tercero sin la compañía de la pareja.

 
En una entrevista realizada al Dr Sapetti, menciona que si bien el intercambio de parejas no constituye una patología, muchas veces en consulta se ve la dificultad de algunos hombres en ver a su mujer gozar con otro, esto los hace medirse con este otro que comparte cama con su compañera.

 
Al sexo swinger se lo caracteriza como sólo genital, no pudiendo reemplazar al sexo en pareja, y es pensado como una forma diferente de preservar el vínculo de infidelidades.

 
“Sabemos que el amor no cabe en una jaula, que sobre él no existen derechos adquiridos” (Testimonio). Vivirían el amor alejado de la idea de propiedad sobre el cuerpo del otro, seguros que la calidad del vínculo que han conseguido,  va más allá de la simple expresión genital.

 
“Una pareja  estable, madura, con comunicación tendrá en el swinger una alternativa de diversión y placer seguro….” (Testimonio)

 
Re contratar el vínculo, teniendo en cuenta las dificultades de mantener a ultranza una monogamia absolutamente cultural y  tratando de escapar a la infidelidad vivida como un nexo peligroso donde se le agrega lo sentimental al sexo puramente genital, con el consecuente riesgo que esto implica para la continuación del vínculo.


Por ende, la actividad swinger,  para los que la practican,  no se equiparía al adulterio, porque para que haya adulterio tendría que existir un engaño, un ocultamiento, que en esta práctica no existe, no habría secretos. La ilusión de vivir el placer sexual sin exponer a la relación de pareja y sin comprometer la continuidad.


Parten de pensar por qué habría que pretender el goce exclusivo del cuerpo  del otro, y de esta manera, la actividad swinger se presentaría  para los que la practican como un antídoto contra la infidelidad, intentando dejar de lado el concepto de posesión sobre el otro.

 

 

Lic. María Ester Antelo

 

REFERENCIAS:

 

# Revista SASH – Otoño 2006. Artículo: el movimiento swinger

# Artículo Página 12 –Se multiplica en el país el movimiento swinger

 

 

 

 

 

viernes, 4 de octubre de 2013

¿EDUCACIÓN SEXUAL O EDUCACIÓN SEXUADA?


En el año 2006 con la sanción de la ley 26.150 (Ley de Educación Sexual Integral) los docentes pasan a tener la responsabilidad y la oportunidad de enseñar educación sexual a nuestros niños y jóvenes.

Así llamamos ESI (EDUCACION SEXUAL INTEGRAL) al espacio sistemático de enseñanza-aprendizaje en relación con el cuidado del propio cuerpo, las relaciones interpersonales, el ejercicio de la sexualidad y los derechos de los niños y jóvenes. ESI es una obligación del Estado Nacional y de los Estados provinciales, y un derecho de los chicos de todas las escuelas del país.

Los objetivos de la ley 26150 son:

- Incorporar la educación integral dentro de las propuestas educativas orientadas a la formación armónica, equilibrada y permanente de las personas.

- Asegurar la transmisión de conocimientos pertinentes, precisos, confiables y actualizados sobre los distintos aspectos involucrados en la educación sexual integral.

- Promover actitudes responsables ante la sexualidad

- Prevenir los problemas relacionados con la salud en general y la salud sexual y reproductiva en particular.

- Procurar igualdad de trato y oportunidades para mujeres y varones. Es decir, promover la internalización de valores relacionados al papel de varones y mujeres, sin estereotipos, en un marco de equidad.

Para esta ley, se entiendo como Educación Sexual Integral la que articula aspectos biológicos, psicológicos, sociales, afectivos y éticos.

En el libro "Toda educación es sexual" de Graciela Morgade, se teoriza la posibilidad de una educación sexual que permita hablar del disfrute, con enfoque de género y derechos humanos.
Partiendo de la base de que TODA EDUCACIÓN ES SEXUAL, porque en todos los procesos educativos se producen, transmiten y negocian sentidos y saberes respecto de la sexualidad y las relaciones de género. Y que esta transmisión de saberes, siempre ocurre dentro del marco social y cultural en el que estamos inmersos. La educación no puede no ser sexual, incluso en lo que omite.
"La educación sexual ocurre aún cuando no se menciona ni una sola palabra".

"La educación sexual se inicia desde que nacemos a partir de los valores y pautas culturales y de conductas que se trasmiten en nuestras familias y en todos los ámbitos de socialización primaria. Luego, esta educación sexual se amplía a la que recibimos en la escuela (educación sexual formal) y a la que incorporamos a través de los medios de comunicación, la web, la publicidad y otros medios de comunicación".

"La tradición racionalista y enciclopédica de nuestras escuelas ha omitido la dimensión sexual de la educación, junto con el silenciamiento de la presencia de los cuerpos y de las emociones, que también siempre están ahí". Qué significa esto? que se trataba de dar información para prevenir conductas riesgosas, contenidos académicos. Estrategias meramente informativas.

Así como la educación siempre es "sexual", la educación que se reconoce como "sexuada" es aquella que reconoce al sujeto sexuado en su dimensión deseante, pensante y actuante. Aquella educación que reconoce el carácter sexuado de los sujetos que se encuentran en el ámbito escolar. (No sólo los alumnos, también los docentes). Es decir, pensar una pedagogía de la sexualidad que no "PEDAGOGICE" la sexualidad, que no brinde conocimientos cerrados y que integre al sujeto sexuado, con sus deseos y emociones. Si la escuela sigue siendo percibida como el lugar donde se les "impone una línea", será muy difícil que los adolescentes consideren que es un espacio valioso para abrir preguntas y escuchar a otros.

De esta manera, escuchando a los adolescentes, el acceso a la educación sexual debería ser la puerta de entrada para poder reconocer situaciones de vulneración de derechos, como la violencia, abuso, maltrato contra los niños, que orientan hacia la búsqueda de medidas de protección y reparación necesarias.

La educación sexual también debe contribuir a la tarea de eliminar todo concepto, prejuicio, estereotipo o práctica basada en la idea de superioridad o inferioridad de cualquiera de los sexos. Cambiaron las maneras de designar las identidades sexuales: hoy no solamente se reconocen gays y lesbianas, sino también travestis, transexuales, transgéneros, bisexuales e intersexuales.

Es importante conceder una importancia cada vez mayor al papel del género en la producción de la desigualdad, entendiendo género como construcción social, diferente de la dimensión biológica. En la actualidad, existen señales de una mayor permisividad en cuestiones culturales, que tienen incidencia directa en el modo de vivir el cuerpo sexuado: cambios en las actitudes respecto del matrimonio, cambios en los modelo de familia, un mayor reconocimiento de las diversidades sexuales. Por eso, la educación sexual debe ser algo más que un mero campo de contenidos a enseñar.

La aparición del HIV en la década del 80 hizo que se pusiera énfasis en la necesidad de informar, para prevenir conductas riesgosas. Se puso el acento en la prevención y así, las riendas del tema las tomo el enfoque biomédico, poniendo el eje en las amenazas de las enfermedades o los efectos no deseados de la sexualidad. Luego, con el aumento del índice de embarazos en la adolescencia, se siguió poniendo incapié en la sexualidad sinónimo de genitalidad. No se aborda integralmente. Se silencia el discurso del deseo, que permita experimentar la vida sexual como fuente de felicidad.

Ya en 1978 en la OMS, se hablaba que la educación sexual debería considerarse para el mejoramiento de la vida y las relaciones interpersonales y no sólo para la procreación y prevención de la transmisión de enfermedades sexuales.

Actualmente los temas más tratados en educación sexual son prevención del embarazo y las infecciones de transmisión genital. Pero de boca de los adolescentes, emergen otros intereses que muchas veces no son escuchados: homosexualidad, la pareja y el amor, aborto, violaciones, relaciones con prostitutas, edades de iniciación sexual. Y esto enfrenta al docente con sus propios prejuicios. El docente desde esta perspectiva debe repensarse como sujeto sexuado.

"Quien educa en sexualidad requiere la revisión particular de aspectos relativos a sí mismo como persona sexual " (Bonilla)

Homosexualidad y aborto son los temas mayormente nombrados como necesarios de ser incluidos en un programa de educación sexual, y denunciados como más silenciados. También se exige un espacio de intercambio que habilite una conversación personal o cara a cara. alguien que esté en el colegio con el cual poder ir a hablar, alguien disponible y dispuesto a escuchar.

Importancia de abrir un espacio donde se pueda reflexionar sobre las sensaciones o sentimientos vinculados con la sexualidad y no sólo con la transmisión de un saber.

LIC. MARÍA ESTER ANTELO
 
 
Lectura recomendada: "Toda educación es sexual"  (Graciela Morgade)






miércoles, 25 de septiembre de 2013

PAREJAS NO CONSUMADAS



PAREJAS NO CONSUMADAS
 
 
 
 
La definición de "Matrimonios no consumados" (más correcto, Parejas no consumadas) nos dice que son se trata de un trastorno que presenta una pareja que, pese a intentar la realización del coito de manera regular (por lo menos, una vez por semana) , no pudo lograr  nunca la penetración intravaginal, después de un lapso fijado arbitrariamente en cuatro meses luego del primer intento.
 
Las causas orgánicas se dan en menos del 10% de los casos. Himen rígido, fusión de labios vaginales, atresia vaginal o pene corvo congénito. La mayor parte de los cuadros se producen por vaginismo, fobias a la penetración y disfunción eréctil. 
 
Debería ser considerado como una nueva entidad clínica y distinguirse de las tradicionales disfunciones sexuales individuales. Como plantea el Dr. Gindin, se trata de un vínculo disfuncional donde cada uno de los miembros de la pareja trae una historia individual de miedo a la intimidad y una erotofobia compartida que justifican el síntoma. El elemento primordial para el diagnóstico es la dinámica de la pareja. Es mucho más que la suma por ejemplo, de un problema de vaginismo con una disfunción sexual erectiva. SIEMPRE SE ABARCA A LA PAREJA CONSULTANTE. Y el concepto PAREJA CON PROBLEMAS, donde ambos colaboran con el síntoma, en un circuito de "semivíctimas y semicómplices".
 
La expresión "matrimonio no consumado" o "matrimonio blanco", proviene del ámbito jurídico y religioso. Es una causa de disolución del vínculo matrimonial para los católicos. Y con esta denominación, se privilegia el objetivo copulativo-procreador de la pareja heterosexual (coitocentrismo).
 
Ya en el Antiguo Testamento, uno de los preceptos relacionados con la pareja conyugal es el de la obligación de procrear, que sin embargo aparece bajo la forma de una bendición. "Y los bendijo Dios y les dijo.... Fructificad y multiplicaos".
"Es el único caso en que una forma de bendición fue interpretada como una obligación con fuerza de ley" (Gindín)
Para la espiritualidad judía, "la unión sexual es la práctica terrenal que unifica el cielo con la tierra". El fin del matrimonio es la procreación, entre las múltiples obligaciones figura el tener descendencia a través de las relaciones sexuales de la pareja.
 
En el caso del matrimonio civil, la "impotencia" no constituye un impedimento, aunque sí permite reclamar su anulación. Pero para eso, debe tratarse siempre de una imposibilidad de realizar el acto sexual y no de esterilidad.
 
El Derecho carece de fuerza para imponer físicamente el acto sexual. Cada unión establece las características de su convivencia sexual . Los fines del matrimonio son para cada pareja los propios. A veces, el sexo puede cumplir un papel central o un papel secundario, depende del momento de cada pareja. ¿Acaso el matrimonio de personas mayores sería menos válido por no poder reproducirse?.
El Derecho de Familia no puede controlar lo que hace a la intimidad de las relaciones sexuales. Las prácticas sexuales de las personas pertenecen a su ámbito privado.
De hecho, la mayoría de las parejas con esta problemática sigue unida, compartiendo un "secreto de dos", sin llegar ni por vía legal ni religiosa a la disolución del vínculo.
 
El problema básico reside en que no sólo bloquean la sexualidad de la pareja (entendida como coito vaginal, porque en muchos casos si existe un variado acercamiento sexual) sino también el acceso a la maternidad y la paternidad. Lo más frecuente es que tengan una vida sexual muy rica, pero no penetrativa.
 
La tardanza en iniciar el tratamiento confirma la erotofobia mutua, pero también la complicidad con el síntoma. Las causas más frecuentes que llevan a la consulta es o la amenaza de que el vínculo se rompa o el deseo de tener un hijo.
 
Aún en un terreno tan privado como el de la sexualidad, existe una especie de guión previo de lo que se espera que hagamos y pensemos . No escapamos del discurso social en el que estamos insertos. Por eso, cuando consultan, se descubren pactos de silencio prolongados, como modo de protegerse de la sensación de exclusión de "lo normal" por no cumplir con aquella conducta sexual esperable.
 
Desde los respectivos estereotipos de género, la no maternidad (ser mujer) y la insuficiencia en la potencia viril (ser hombre) socava su identidad ante la sociedad. Por eso, prefieren presentarse como pareja infértil, asi la falla estaría en algo biológico e imponderable y no en el "ser".
 
Resulta difícil de comprender este cuadro en el marco de una cultura como la nuestra, donde la única actividad sexual considerada adulta y madura sería el coito vaginal y las demás, simples variantes de un juego sexual anticipatorio. Esto alimenta el "secreto de dos" y las dificultades para consultar sobre su cuadro, por considerar estar conducta como anormal o fuera de la regla. Sienten su demanda como vergonzosa, es un imperativo en la sociedad de hoy poder tener un coito y además, poder disfrutar con ello.
 
En el caso de los matrimonios no consumados, no se tratan de vínculos desgastados donde el deseo fue mermando, sino de parejas que si tienen un intercambio sexual placentero, sólo que no sigue los estándares esperados para una sexualidad considerada "adulta".
 
Como su motivo de consulta se refiere casi exclusivamente a su dificultad para tener hijos con este comportamiento, debemos centrarnos en brindar ayuda para lograr el tan ansiado coito vaginal que les permita la descendencia. Pero nuestro objetivo de trabajo no es el de emitir juicios de valor sobre los desempeños sexuales. El problema es la descendencia, no sexual, por eso abramos la escucha y la mirada, sin preconceptos.
 
 
LIC. MARIA ESTER ANTELO
 
 
LECTURA RECOMENDADA
 
# MATRIMONIOS NO CONSUMADOS (Gindín -Fridman)
# MATRIMONIOS NO CONSUMADOS - UNA MIRADA DESDE EL GÉNERO (Ana María Daskal)